Sí, es normal: tu bebé no está "malacostumbrado", está respondiendo a una necesidad real de contacto, calor y movimiento que en brazos encuentra y en la cuna pierde de golpe. Se puede mejorar con algunos cambios en cómo lo pasas de tus brazos a la cuna.
Por qué se despierta al recostarlo
En brazos, el bebé se duerme rodeado de tu temperatura, tu olor, el sonido de tu respiración y de tu corazón, y un movimiento suave y constante. Al pasarlo a la cuna todo eso cambia de golpe: la superficie es más fría y firme, y el cambio de posición puede activar el reflejo de sobresalto; este se trata del reflejo de Moro, un reflejo normal de los primeros meses que puede activarse ante cambios bruscos de posición o sensación de caída, que lo despierta justo quedándose dormido.
Qué puedes probar
- Espera a que esté en sueño profundo antes de moverlo: brazos y piernas sueltos, respiración más lenta y regular, sin muecas en la cara.
- Bájalo en un solo movimiento continuo, pies primero, luego el resto del cuerpo, apoyando primero la espalda y dejando la cabeza para el final.
- Mantén una mano apoyada sobre su pecho o su vientre unos segundos después de recostarlo, antes de retirarte.
- Calienta un poco el colchón antes (con tu mano o una bolsa de agua tibia que retiras antes de acostarlo) para que el cambio de temperatura sea menor.
- Si se despierta, espera unos segundos antes de levantarlo de nuevo: a veces se vuelve a dormir solo.
¿Es un mal hábito que hay que "corregir" ya?
No. Dormir en brazos las primeras semanas o meses no genera un problema de sueño permanente ni significa que el bebé "nunca aprenderá" a dormir solo. Es una etapa esperable mientras se siente seguro; a medida que crece, la necesidad de contacto constante para dormirse suele ir disminuyendo de forma natural.
Cuándo pedir ayuda
Si te está resultando agotador sostenerlo dormido durante horas todos los días, no es necesario aguantarlo en silencio: hablar con tu pediatra o con un profesional especializado en sueño infantil puede darte estrategias más adaptadas a tu situación puntual.
Distinto no es lo mismo que incorrecto
Cada bebé tiene su propio umbral de sensibilidad al cambio de brazos a cuna: algunos lo notan enseguida y otros apenas se inmutan. No hay una "técnica perfecta" que funcione igual para todos, así que si un método no te está dando resultado después de probarlo unos días, vale la pena ajustar el orden o la velocidad de los pasos antes que insistir exactamente igual esperando un resultado distinto.