¿Por qué mi bebé hace ruido al mamar / traga aire?

El ruido al mamar (chasquidos, clics o el bebé tragando aire) casi siempre indica que el agarre al pecho no está sellando bien. Es muy frecuente, se corrige ajustando la postura y la forma en que el bebé se prende, y por sí solo no significa que estés haciendo algo mal.

Madre amamantando a su bebé recién nacido sentada junto a una ventana, con luz natural

Por qué tu bebé hace ese ruido

Cuando el agarre es profundo, la boca del bebé sella la areola y solo se escucha un sonido suave y rítmico al tragar. Si ese sello se rompe, entra aire y aparece el chasquido. Las causas más habituales son:

  • Agarre superficial: el bebé toma solo el pezón, sin abarcar parte de la areola.
  • Postura incómoda: su cuerpo queda separado del tuyo o su cabeza está girada, y con el cuello estirado no logra cerrar bien la boca.
  • Leche que sale muy rápido: cuando el flujo es abundante, el bebé se suelta para respirar y traga aire en el intento.Cuando el reflejo de eyección es intenso, el bebé puede toser, atragantarse, soltarse del pecho o parecer incómodo durante los primeros minutos de la toma. En estos casos suele ayudar la lactancia reclinad, en la que la madre se recuesta hacia atrás y el bebé queda sobre su pecho, permitiendo que la gravedad disminuya la fuerza del flujo. También pueden resultar cómodas las posiciones en las que el bebé mama más incorporado.
  • Limitación en el movimiento de la lengua: a veces el bebé no consigue sostener el sello por más que la postura sea correcta. Si persisten las dificultades para prenderse al pecho, hay dolor en la madre, tomas muy largas o escasa transferencia de leche, conviene que lo valore un profesional con experiencia en lactancia para descartar, entre otras causas, una posible limitación en el movimiento de la lengua.

Qué revisar en la próxima toma

  1. Acerca el cuerpo del bebé al tuyo, panza con panza, de modo que no tenga que girar la cabeza para alcanzar el pecho.
  2. Espera a que abra bien la boca, como en un bostezo, antes de acercarlo.
  3. Comprueba que el labio inferior quede hacia afuera y que el mentón toque el pecho.
  4. Observa la areola: suele verse más por encima del labio superior que por debajo cuando el agarre es profundo.
  5. Escucha. Un tragar espaciado y profundo es buena señal; el clic repetido indica que conviene volver a colocarlo.

Si el ruido continúa, retíralo con suavidad introduciendo tu dedo meñique en la comisura de su boca para romper la succión, y vuelve a ofrecer el pecho. Repetir el agarre no lo frustra: le enseña.

Primer plano de las manos de una madre sosteniendo la cabeza de su bebé mientras se prende al pecho

¿Y los gases?

Tragar algo de aire durante la toma es esperable y no siempre causa molestias. Si tu bebé queda incómodo al terminar, ayuda sostenerlo erguido contra tu pecho un rato. Los gases y los cólicos tienen múltiples causas y no suelen deberse únicamente al agarre o al aire tragado durante la toma.

Cuándo pedir ayuda

Consulta con una asesora de lactancia, tu matrona o el pediatra si notas:

  • Dolor durante la toma, pezones agrietados o deformados al soltarse.
  • Tomas muy largas que dejan al bebé insatisfecho.
  • Dudas sobre su aumento de peso o sobre la cantidad de pañales mojados al día.

Un agarre se corrige mucho más rápido cuando alguien lo mira contigo. En el Curso de Lactancia trabajamos justamente eso: reconocer un agarre profundo y ajustarlo sin dolor desde las primeras tomas.