Tengo un puntito blanco en el pezón que duele (perla de leche), ¿qué hago?

Un puntito blanco en el pezón que duele durante la toma suele ser una perla de leche: un conducto obstruido justo en su salida, cubierto por una fina capa de piel. Lo primero es seguir amamantando de ese pecho, aplicar calor húmedo antes de cada toma y revisar el agarre. Lo que no debes hacer bajo ningún concepto es perforarla tú misma.

Madre sentada en la cama con expresión de cansancio mientras amamanta, ambiente doméstico y cálido

Cómo se siente

La perla de leche se ve como una ampollita blanca o amarillenta en la punta del pezón, del tamaño de una cabeza de alfiler. El dolor suele ser punzante y muy localizado, más intenso en el momento en que el bebé se prende, y a veces se acompaña de una zona endurecida en el pecho, por detrás del punto obstruido. Es importante diferenciarla de una ampolla por fricción, que suele aparecer por un agarre superficial o por el roce del sacaleches y no obstruye un conducto, y de una infección del pezón, que puede acompañarse de enrojecimiento, secreción, inflamación o dolor persistente. Si tienes dudas sobre el origen de la lesión o el dolor no mejora, consulta con un profesional de la salud.

Qué puedes hacer

  1. No dejes de amamantar de ese pecho. La succión del bebé es lo que puede destapar el conducto. Vaciarlo es parte del tratamiento, no un riesgo.
  2. Aplica calor húmedo antes de la toma: una compresa tibia o unos minutos bajo la ducha ablandan la piel que cubre la obstrucción.
  3. Empieza la toma por el pecho afectado, cuando la succión del bebé es más fuerte.
  4. Masajea con suavidad desde la zona endurecida hacia el pezón mientras el bebé mama.
  5. Revisa el agarre. Un agarre superficial mantiene el conducto sin drenar y hace que el problema vuelva.
  6. Después de la toma, deja el pezón al aire un rato. Si notas inflamación o dolor, puedes aplicar frío local durante 10 a 15 minutos para ayudar a disminuir la molestia. No utilices aceites, cremas o apósitos sobre la perla de leche, salvo que hayan sido indicados por un profesional de la salud.
Compresa tibia y un vaso de agua sobre una mesa de noche, junto a una silla de lactancia

Lo que no debes hacer

  • No la perfores con una aguja, alfiler ni ningún objeto en casa. El riesgo de infectar el conducto es real y la mejora, si la hay, es pasajera.
  • No aprietes ni exprimas el pezón con fuerza para hacerla salir: puedes dañar el tejido y empeorar la inflamación.
  • No suspendas las tomas de ese lado ni lo dejes sin vaciar: es la vía más directa a una obstrucción mayor.

Si hace falta abrir la perla, lo hace un profesional de salud, en condiciones estériles.El procedimiento debe ser realizado por un médico u obstetra con experiencia en lactancia

Cuándo consultar sin demora

Busca atención de un profesional de salud si aparece alguna de estas señales:

  • Fiebre, escalofríos o malestar general parecido a una gripe.
  • Una zona del pecho roja, caliente y dolorosa al tacto.
  • Dolor que no cede en unos días o perlas que reaparecen una y otra vez.

Pueden ser signos de mastitis, que requiere valoración médica. Si presentas fiebre, malestar general o no notas mejoría del dolor y la inflamación tras 24 a 48 horas de tratamiento y un buen vaciado del pecho, consulta sin demora.

Muchas perlas de leche se resuelven ajustando el agarre y el vaciado, dos cosas que se aprenden mirando. En el Curso de Lactancia dedicamos un módulo a las obstrucciones: cómo prevenirlas y qué hacer en las primeras horas.