Un puntito blanco en el pezón que duele durante la toma suele ser una perla de leche: un conducto obstruido justo en su salida, cubierto por una fina capa de piel. Lo primero es seguir amamantando de ese pecho, aplicar calor húmedo antes de cada toma y revisar el agarre. Lo que no debes hacer bajo ningún concepto es perforarla tú misma.
Cómo se siente
La perla de leche se ve como una ampollita blanca o amarillenta en la punta del pezón, del tamaño de una cabeza de alfiler. El dolor suele ser punzante y muy localizado, más intenso en el momento en que el bebé se prende, y a veces se acompaña de una zona endurecida en el pecho, por detrás del punto obstruido. Es importante diferenciarla de una ampolla por fricción, que suele aparecer por un agarre superficial o por el roce del sacaleches y no obstruye un conducto, y de una infección del pezón, que puede acompañarse de enrojecimiento, secreción, inflamación o dolor persistente. Si tienes dudas sobre el origen de la lesión o el dolor no mejora, consulta con un profesional de la salud.
Qué puedes hacer
- No dejes de amamantar de ese pecho. La succión del bebé es lo que puede destapar el conducto. Vaciarlo es parte del tratamiento, no un riesgo.
- Aplica calor húmedo antes de la toma: una compresa tibia o unos minutos bajo la ducha ablandan la piel que cubre la obstrucción.
- Empieza la toma por el pecho afectado, cuando la succión del bebé es más fuerte.
- Masajea con suavidad desde la zona endurecida hacia el pezón mientras el bebé mama.
- Revisa el agarre. Un agarre superficial mantiene el conducto sin drenar y hace que el problema vuelva.
- Después de la toma, deja el pezón al aire un rato. Si notas inflamación o dolor, puedes aplicar frío local durante 10 a 15 minutos para ayudar a disminuir la molestia. No utilices aceites, cremas o apósitos sobre la perla de leche, salvo que hayan sido indicados por un profesional de la salud.
Lo que no debes hacer
- No la perfores con una aguja, alfiler ni ningún objeto en casa. El riesgo de infectar el conducto es real y la mejora, si la hay, es pasajera.
- No aprietes ni exprimas el pezón con fuerza para hacerla salir: puedes dañar el tejido y empeorar la inflamación.
- No suspendas las tomas de ese lado ni lo dejes sin vaciar: es la vía más directa a una obstrucción mayor.
Si hace falta abrir la perla, lo hace un profesional de salud, en condiciones estériles.El procedimiento debe ser realizado por un médico u obstetra con experiencia en lactancia
Cuándo consultar sin demora
Busca atención de un profesional de salud si aparece alguna de estas señales:
- Fiebre, escalofríos o malestar general parecido a una gripe.
- Una zona del pecho roja, caliente y dolorosa al tacto.
- Dolor que no cede en unos días o perlas que reaparecen una y otra vez.
Pueden ser signos de mastitis, que requiere valoración médica. Si presentas fiebre, malestar general o no notas mejoría del dolor y la inflamación tras 24 a 48 horas de tratamiento y un buen vaciado del pecho, consulta sin demora.
Muchas perlas de leche se resuelven ajustando el agarre y el vaciado, dos cosas que se aprenden mirando. En el Curso de Lactancia dedicamos un módulo a las obstrucciones: cómo prevenirlas y qué hacer en las primeras horas.